5 dic. 2009

Cada día

Un día pensé
que los besos
eran los imaginados
que las caricias
eran infinitas
que tus palabras
alimentaban

un día imaginé
que los abrazos
quitaban el aire
eternamente
y las miradas
mataban
un segundo

un día supe
que la vida
era para mimarla
y dejarse mimar
que tus palabras
no alimentaban
pero sabían a gloria

cada día
me repito
sin remedio
que no sé nada
que imagino tanto
que pienso demasiado

3 dic. 2009

Chapitó




Aullidos megafónicos
escapadas circenses
pruebas a la imaginación
sillas, bolos, rastas
jolgorio
directores de escena
ignorados, alterados
bailarinas sin tutú
y en su descanso
pero aún con andares
soltándose, mirando
balcones liberadores
en el patio ocupado
por la risa
por el caos creativo
actúa sobre el tejado
adivina sobre el suelo
chill-out de ritmo malabar
cambiando a pianíssimo
que altera el movimiento
que agudiza las miradas
admiradores admirando
admirándose
y un sólo niño ensimismado

1 dic. 2009

Para Arturo, mi hermano

Los guerreros se abandonan unos a otros, porque la lucha es con uno mismo, y los demás ya tienen suficiente con la suya. Los que eligen luchar, claro. Tu y yo nos abandonamos de manera permanente y alevosa para reencontrarnos, tras el viaje, siempre en un abrazo. No hay de quien agradezca más desatarme, porque libre te encuentro a cada vuelta. Porque a cada frase me despojo de las nieblas. De la vanalización de los instintos. Del estrangulamiento de la magia. Llegas como guías en el árbol cuando el sendero tiene las luces cambiantes del atardecer y mi intuición mira hacia los destellos de las hojas, hacia arriba, cansada y distraída por su belleza, dejada por mi naturaleza de infante, de guerrero sin alas. Hay quien hace del amor un fin y un medio para todo. Por eso nadie puede encontrarte mas que en el amor. Será un placer simplemente buscarte.

30 nov. 2009

tras la oscuridad

Aún no sé porqué tardo
tras la oscuridad
quizá me distraigo en sus sueños
los cambio por los míos
quizá ya no entiendo su lenguaje
y me desvío a mano de tu sombra
o es que tu acuarela
me apega a no acabarse
o quizá después de la oscuridad
te apagarás simplemente
cegada por el alba

27 nov. 2009

Mercearia Castello




Me siento en el rincón erróneo
del café de música equivocada
viendo ancianos acompasados
bebiendo el té de siempre
leyendo dos líneas
escuchando el idioma encontrado
queriendo decir
lo que siempre dije
y nunca entendí
secando mi espalda con encuentros
recuperando el calor
con dulces remolinos
escuchando el idioma encontrado
buscando la lengua perdida

Pero ésta es la música equivocada
el lugar erróneo
en el café inesperado
yo me río
de las palabras superpuestas
sonrío a las palabras encontradas
rebusco en mis recuerdos
la música idónea
para el café confundido
en el lugar erróneo
escuchando el idioma encontrado

26 nov. 2009

golpeo

Ahora que intento deformarte
mi calma se retiene en tu memoria
y me esfuerzo en malearte
como innoble recuerdillo
sin pararme en tu dureza
y sin martillo

Por deseo no me entero
que antifaces contra el brillo
se fabrican de a miles para feos
y yo viajo con el mío en el bolsillo

Golpeo, golpeo
y me lo creo
que no ver es la ventaja
del que sigue su camino
contra todo lo que quiere
y no es más que una pelea
sobre el tiempo
que de lázaros sabe más
que el mismo cielo

6 nov. 2009

estoy viajando
en contra de mis sueños
para volver
a tu órbita
un día y ser
para ti
nada más
que un ángel de la guarda

17 oct. 2009

Desde Sumatra sin silencio




Acorralado
en un rincón inventado
extraño la soledad corpórea
el corazón acompañado
y el silencio
más que nunca
el silencio
y las palabras esperadas
la sorpresa mágica
la claridad del silencio

Silencio del alma
escuchada
silencio con eco
de tu esquiva
promesa olvidada
de un viaje inexistente
impregnando
de aire redentor
esta escapada
agitada y arrancada
nublando los silencios
ocupando tus estrellas
alejado de raíz

Silencio impalpable
silencio
sin ti, ruido
silencio amordazado
si te lleva consigo

1 oct. 2009

O lo parezca


Ayer me dije

que no necesito a nadie

y que amo

y que estoy solo

como siempre se está

o lo parezca


Porque a veces

contigo

no lo parece


Y me permita

ese único engaño

porque la verdad es inútil

e indescifrable


Me dije que

haga lo que haga

sigo siendo quien soy

aunque a veces

conmigo mismo

lucho

y no lo parezca


Y que duele


Y que amo


Aunque a veces

no lo entiendas

o a nadie le importe

o lo parezca


Y que duele


Y que amo

28 sept. 2009

Satélite ahogado


No me queda otra

que huir de las ausencias

y tirar de ilusiones

e ilusiones

Viviré de apurar

la mitad inquietante

cansada y en vilo

de mi péndulo interminable

Y otra vez

parchearé vuestros abrazos

agarrando momentos vagos

inflamables, consumidos

Y desde el vacío palpitante

deformaré tu rostro

en escayolas

de tamaños naturales

cegado en burdas copias

que se derritan con el alba

Y cuando el mañana

me devuelva a tus orillas sumergidas

remaré peleado cada paso

hacia el abierto mar incontrolable

donde no me echen

las inhabitables cenizas

de los añorados paraísos imposibles


Y quemaré cada costa


Y, ya sin madera

comprobaré si sé nadar

si soy un pez

o un satélite ahogado


Me cago en tó (Abril 2009)


Me cago en que nos vimos

lo justo para engancharnos

Me cago en que te irás antes de que vuelva

Me cago en que te quedarás donde no estoy

Me cago en mi trabajo presente

en tu trabajo secreto

y en tu trabajo futuro

Me cago en lo que me queda aquí

y en no saber lo que me queda hasta ti

Y después de cagarme en tó

desahogado

sigo pensándote

porque es lo que hay

23 ago. 2009

gracias amigos (primer pago)

Siempre me faltó humildad
para deciros cuánto os quiero
y el amor se exudaba
sólo en gestos
o ni eso

Cuántos días la vuestra
adivina, rellenó
de adrenalina
mi desánimo lejano

A veces me pregunto
si alguna vez os llegué
como vosotros
como cabo

Y busco en la mierda
narcisista de mi pena
palabras para deciros
gracias, y me paro

Que este comienzo
sea de mi alma
la primera reverencia
a vuestro amparo
que prometo
que yo sigo y lo reparo

17 ago. 2009

cómo negar


Cómo negar
las ganas horribles
de cerrar los ojos
y no escuchar nada
mas que tus ojos mirarme
De bajar a esperarte
entre las ramas de aceite
y dulce vinagre
De amanecer a un cuadro
de haces que buscan
tu penumbra dormida

Cómo no pedirte
repetir el cuento
repentino de tus días
Para dormirme
otra noche en tus dudas
Para dormirte
la duda en nuestras noches

7 jul. 2009

Tú ya sabes
de tu efecto estimulante
pero, a veces, a tu imagen
recurrente, fascinante
la puede algún cansancio

Y despierto, en cada techo
al susto de tu ausencia
que se alarga con su revoloteo
de flash paralizante
de falso narcótico
de cierto y volante



23 jun. 2009

nube



















¿Y si pudieras sentir como tuyo
un hogar de dos días?

¿Y si un día tocaras el cielo
o intentándolo
rindieras tus sueños?

Ahora veo cada puente
como el podio que merece tu altura
y estos canales no se mueven
desde que tú no los miras

Por una vez estas calles
se quejan si no las pisas
y tu mano no se ofrece
si en la calle dei cavalli
no está el tuyo

Que se acabe el mundo
y empiece nuestro universo...
que nuestras realidades
se confundan
y los demás no sean
más que relieves abstraídos

La nube se desintegra
ante una mirada
impasible

La nube permanece
si viajas con ella
con el viento

14 jun. 2009

desearía hibernar contigo estos días...
...hasta que nos despertara juntos el deshielo...

12 may. 2009

Homenaje a Antonio Vega




Nos enseñaste la belleza
de la melancolía inevitable
la dignidad
del amor imposible
la valentía
del corazón en bandeja

Te maldijiste
en la búsqueda fiel
y temeraria de tus deseos
en la luz de tus ansias
y nos condenaste
a trabajos forzados
por lo inalcanzable

Por ti aprendimos
a lamernos las heridas
a bebernos el llanto
y apostar el alma
porque poco o nada
cuesta ser uno más
y vivir de paso

Desde hoy la lluvia
serán lágrimas de un concierto
enjuagadas por tu sonrisa torcida
porque vuelas
a recrearte por fin
en aquellos rincones
en los que nos arropaste

Menos mal que nos dejas
los corazones tristes
de los que siempre
serás voz

Gracias y buen viaje, maestro

28 abr. 2009

tiempo decidido

Hoy esta lloviendo, después de varias semanas sin ver una gota. Debe ser la última lluvia de la temporada. Me cae bien el tiempo del Congo. Es un tiempo decidido. O los chaparrones repentinos te calan, o el sol te pela la piel. Nada que ver con ese rollo dubitativo del clásico tiempo inglés, que si medio nublado y medio chispeando trescientos días al año. Tanta indecisión desespera. Aquí las fuerzas naturales siguen teniendo voz y voto. Determinan la vida rural y condicionan la urbana. Quizá sea una de las pocas ventajas de no estar tan desarrollados en cuestión de infraestructuras y tecnología, que no les hace falta un fenómeno natural a gran escala de cuando en cuando para volver la vista al cielo y acordarse de que el agua no sale del grifo por ciencia infusa. Aquí un chaparrón de los gordos bloquea la mitad de los barrios, y la gente pierde la mitad del día para llegar a su trabajo. Los coches se quedan descansando en el barro y los chavales chapotean en los charcos y se embadurnan. La red eléctrica se bloquea (más de lo habitual). Los suministros del mercado se resienten y ya no puedes comprarte esas bananas tan ricas. Nada de importancia para los privilegiados, simples anécdotas. Pero quien pensaba tardar dos días en venir a hacer una gestión a la ciudad desde aquella aldea va a tener que manejarse para recuperar algunos días más. Y eso aquí no es moco de pavo. Se dice que la alta montaña enfría y ennoblece a sus habitantes, y que el calor y la brisa de la costa calienta y despreocupa las almas en las playas. Aún no acierto a adivinar de qué manera la mezcla de sol duro y lluvia impulsiva moldea a los congoleses. Mira, quizá sean simplemente eso. Duros e impulsivos. Y también saturantes a ratos, para no ser tan condescendiente. En cualquier caso, no podía dejar de dedicar unas líneas a esta lluvia tan generosa que crea una cortina blanca y amaina los colores, y que te embruja con su sonido constante y chasqueado. Que te exige unos minutos para dejar lo que estés haciendo, y dedicárselos solo a ella. A mirarla en silencio simplemente.

15 abr. 2009

Terapia de poesía triste



Al final encontrarán a ciertos sabios
puros y ausentes, levitando
sobre calles agonizantes de tristeza
sobre parques abarrotados de niños
que rebuscan en aquel día
que perdieron llorando

La soledad será desterrada
por anónimos que esperen
en casa cada día
y cada esquina ocuparán
los eternos ilusos apurando sus labios
que se quemarán con bombillas vacías
que se cegarán por costumbre

Al final la nostalgia se desangrará
en páginas oscuras de secos recuerdos palpitantes
y hasta tu mirada parecerá una mentira
amada y consentida

Algunos palparán espejos quebrados
hasta cortarse la cara con sus sueños
y habrá quien sonría inalterable
revolviéndose en sus desencantos
sobre el suelo aislante y apagado

Al final quien se reconozca
no será más que una careta
de cristal refractado
tallada por pausas y huidas

Y solo se escuchará tu latido
buscando una salida en mis arterias
repitiendo ahogado mi nombre secreto
atado a mi pasado desapercibido

9 abr. 2009

Ibrahim 152


Me contaban de Ibrahim 152, que arrastra un nombre que lo define muy a su pesar. Un nombre que le engancha al origen de su vida, y que me demuestra que a menudo lo que me parece entender de lo que me rodea aquí no es más que una ilusión. Un lenguaje de parámetros sociales adoptados para que no nos veamos mutuamente como bichos verdes con antenas que hablan con sonidos irreconocibles.
Ibrahim tiene muchos hermanos. Por lo menos 151. Probablemente algunos más. Posiblemente no los conozca a todos. Ni a ellos ni a las 18 mujeres de su padre. Posiblemente ni siquiera su padre sepa mucho de sus hijos, aunque sea simplemente porque no tiene tiempo material para ello. Quizá su relación se limite a asegurarles sustento hasta que puedan trabajar y buscarles buenas uniones matrimoniales.
Pero esto no pretende ser una crítica al concepto familiar de ninguna sociedad africana. Igual de incompresible le podrían parecer a la familia de Ibrahim los divorcios express, los matrimonios entre homosexuales, o la soltería empedernida. Me parece una temeridad concluir que la prevalencia contemporánea de nuestro modo de vida occidental o que los profundos cambios en los que siguen inmersas muchas estructuras sociales que conservan sus raíces ancestrales, significa que la nuestra es una opción de vida más acertada. Es una visión demasiado simple y demasiado peligrosa. Las sociedades cambian cuando necesitan cambiar. Cuando el medio que les rodea cambia, y se ven obligados a modificar sus costumbres y modo de vida para sobrevivir. Ya sea por la presión de un cambio drástico en el clima que traiga desierto donde antes había un bosque, ya sea por la interrelación con otra sociedad que les ha inyectado en vena una sensación placentera, pero desequilibrando a la vez su habitual lenta y segura autorregulación como sistema.
Cuando parece que el mundo se está homogeneizando vertiginosamente, aparece África para recordarnos que aquí todos somos extraterrestres en un mismo planeta. Quizá esa es la grandeza de nuestra diversidad. La lucha por el entendimiento y la cohesión dentro de una infinita amalgama de detalles que definen la identidad de los múltiples mundos de los que formamos parte, diversos en cada uno de nosotros, y que nos permiten sentirnos individuos sin tener que viajar a la deriva por el universo en nuestra nave espacial.
El caso de Ibrahim 152 no habla de la RDCongo, su familia es de un país vecino. Pero gracias a el me he fijado más en lo que me es común con este lugar, lo que me une a él, y sobretodo en todos esos curiosos y pequeños detalles tan ajenos que cuando te acostumbras a ellos no parecen revelar tanto. Cosas como las estatuas llamadas policías de tráfico que, como pedigüeños en los semáforos, buscan el sueldo que el gobierno no puede proporcionarles. La forma de los atillos llenos del omnipresente carbón, más grandes que los bicicleteros equlibristas que los portan. Las canciones de los soldados que corren por mi calle los sábados por la mañana. Los montocitos de tomates a 500 francos del mercado local. El eterno carril intermedio de adelantamiento. Las caras inexpresivas pintadas en las paredes de las incontables peluquerías. Los hombres cogidos de la mano en señal de amistad. Los fajos de billetes sucios, rotos e ilegibles agitándose en las manos de los cobradores de busetas. Los árboles metálicos mostrando como adornos de navidad los bidones de dos litros de gasolina. O las minúsculas casetas y mostradores de venta de tarjetas telefónicas a un cuarto de dólar. Porque aquí todo se mueve en pequeñas cantidades. Porque se vive al día. Quizá porque no hay para más. Quizá porque para qué pensar en mañana, si mañana todo cambiará otra vez. Y no lo controlamos. Y habrá que adaptarse de nuevo.
Ibrahim 152 se presenta a si mismo como Ibrahim a secas. Tiene un buen trabajo de expatriado en una organización internacional, treinta y tantos, una única esposa. Y ningún hijo. Qué paradoja. El contraste entre su vida y su nombre simboliza la naturaleza adaptativa de la especie humana. Pero también el arriesgado y brusco vuelco cultural que sufre la mitad del mundo, arrastrado para bien y para mal por la otra mitad. Ójala tanto la una como la otra sepamos asimilar los cambios y sintonizar los valores sin perder la riqueza de cada identidad. Porque de momento sólo lo estamos haciendo medio bien.

31 mar. 2009


Murakami te hipnotiza, te da la vuelta como un calcetín, y te lleva en un viaje surrealista y sugerente por los rincones más íntimos de tu alma. Te enfrenta a una radiografía de los más escondidos deseos y motivaciones de la condición humana, para que tú mismo no tengas más remedio que reconocer los que forman tu solitario y personal mundo de sueños. Cada frase suya agita una luz diferente en cada uno, obligándote a buscarle lugar en una realidad pretendida que sólo puede sobrevivir alimentándose de tus entrañas. Después de leer a Murakami no tienes más remedio que relacionarte con el resto de novelas como con una simple concatenación de palabras que distraen tu mente. Las otras dos opciones posibles es leerle sólo a él, o ponerte a escribir sobre lo que surge de lo más profundo de ti mismo, buscando las llaves que abran todas las puertas. Suerte, porque parece que Murakami ya tiene en su poder la llave maestra.

22 mar. 2009

Café cargado


Reaparece tu mirada de café cargado
recomponiendo revelaciones agrietadas
recubiertas de hollín caballeresco
y vigilias desconocidas

Qué insalubre maceración de la resistencia
qué especiada recaída de párpados aromatizados
cuánta pesadez sabrosa alrededor
de este intermitente sonido pausado

Rendiré veintiún gramos
ciegos y mancos
para no ver tu ausencia
ni alargar mis tentáculos
cercenados
hacia tu contorno
de contrastes resbalados

13 mar. 2009

Novela kamikaze



De nuevo no te haré caso
amiga mía
me suicidaré otra vez
leyendo hasta el final
como un iluso incorruptible
esta novela kamikaze


Seguiré buscando razones
para el hara-kiri
ignorando las secuelas
de dosis irremediables
y pisaré finalmente
confiado en el vacío
empeñado en despeñarme

Sin tregua me sumergiré
en la tormenta de arena
y las cicatrices sonrientes
mostraré con orgullo

8 mar. 2009

Las fotos perdidas


Hoy deje de tomar innumerables fotos
aquella de los niños sobre las piedras
los niños, siempre
siempre, en África
aquella figura entre la hierba alta
aquel ocre intenso, aquella risa

Todas sin derecho a inmortalizarse
todas joyas enterradas

Hoy me sobran tantas
y me arrepiento
de las que no estás tú

Por cada una plasmada
arrancada del turbio océano
de la memoria
hay miles que te imaginan
como inútiles composiciones
incompletas

Con cada imagen que guardo
recuerdo el olvido de mi vida
y la lejanía de tu rostro inmóvil

26 feb. 2009

He venido a añorarte

Enseguida es la lluvia
desplazada por la oscuridad
y ya no puedo esperarte

Es una luz tenue
y temblorosa
y un canción triste
lo que me mueve a evocarte

He venido a rodearme
de iluminaciones ajenas
y ruidos extraños
por una huida involuntaria
de un sueño
y la ansiedad por tu cara
intocable, infrecuentada

He venido a añorarte
bajo chaparrones cabreados
y motores vecinos
por un espejismo
de tu voz intercalada

He venido a buscarte
alejándome
tras apenas tocarte
encerrándome en burbujas nostálgicas
y amigos virtuales
a cambio de palabras
apresuradas
que intentan descifrarte

He venido a no esperarte
por una panacea
ininteligible
que es amarte