26 oct. 2010

me quedé con ganas

Me quedé con ganas
de llevarte al retiro
demasiado frío
en esos días

me quedé con ganas
de esa botella de vino
clandestino, calentándose
sin importarnos

ahora vengo
a observar
a escucharte en susurros
que no entiendo
a admirarte desde fuera

vengo a pegarme
cada día
con un recuerdo
que cambia cada día
aprovechando el tiempo
por no perderlo

y me reinvento
para encontrar al mismo
me pregunto
sobre todos
me imagino con todos

parece una comuna
de íntimos desconocidos
nadie parece darse cuenta

con el mismo rostro en el espejo
egoísta, desagradecido
dichoso e ignorante
rebusco recursos
de mochila, todo alivia
todo vuelve
otro recurso, otro alivio
otro pensamiento impasible

como recurso
lío y lío
escucho algo mejor
leo mi revoltijo

todo suena a lo mismo

las miradas fantaseadas
no significan nada
o lo que quieras

así que robaré
una botella de vino
y me beberé tu parte
o la regalaré
a la primera que pase
para tirarla vacía
sin mensaje

desaprovecharé los cuadernos
y si no sale
volveré al retiro
a perderme en tu botella
a apurar la hierba húmeda

a pensar
en aquel día frío
en que me quedé con ganas
en el que se helaron mis ganas

24 oct. 2010

sentado en la orilla

Sentado en la orilla
de los bancos vacíos

tú nunca apareciste

pensando en lo que siempre
quisiste saber

tú nunca apareciste

volviendo al lugar perfecto
donde te debía encontrar
de nuevo no estabas

te empeño ausente
en lo casual
te apareces eterna
en la desgastada fantasía