18 sept. 2012

A la luz muda nunca me acostumbro

               
Irrumpe en la calle otra noche de sonrisa absurda
mi ventana se salva soñando
con azoteas por encima de las nubes
se salva
Cada otoño cuestan más los escalones
y me van amontonando los ruidos
los encaro de nuevo,  camuflado
por brasas como ocasos
bajando a sus techos vaporosos
a cloacas flamantes y celdas sin patios
Quizá el vértigo sea el único clamor posible
y en mi ventana sea contener la vista
te digo: no confundas a las nubes, no sonrías
mañana, como siempre
tendrás que culminarlas

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