9 ene. 2010

descubrí

Y entonces descubrí
que me acostumbré a la soledad
que ya no moraba en tus recuerdos
ni esperaba en tus promesas

Y mas que atarte
te intuía
y antes que oírte
te llenaba
con ecos vagabundos

Volví de tu aura
para volcarme en tu cabello
intocable
y oler las lágrimas
y amar los anhelos

Y entonces descubrí
que la soledad se acostumbra
a las llamadas sin respuesta
que se recrea en tus palabras
sin creer
mas que en echarte de menos

1 comentario:

  1. Bosquimano?? Soy irondile, alex del sonorama...no te había encontrado aún por el imperio del cobre y la electricidad y los caralibros, a partir de ahora por lo menos podré leerte. Un abrazo desde valencia. Creo que yo en mi momento también descubrí que la soledad se acostumbra a echarla de menos aunque no este sólo...ciao.

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