Cuando molesta, el silencio, y te dice:
tu vida, no la alcanzas
los dueños del silencio la malgastan
y te enerva lo que no buscaste
19 dic 2014
Echando de menos las nubes calladas
las honestas montañas, ciego
en la poética del olvido
siquiera buscando quien quise abandonar
ignorando la belleza de la derrota
al menos estoy re-aprendiendo
el idioma del mundo, recordando
historias inexistentes
algún día entenderé
la razón por la que no me dejé ir
la verdadera razón
por la que volviste
17 jun 2013
rumbo o tiempo?
Sería un bonito domingo
si hoy no fuera sábado
y echáramos la tarde junto a la noche
dijo
Eh! no somos impostores
somo niños perdidos en tejados
que amanecen en blanco
mostramos puertas verdes a gente seria
jugando como locos monos
y a pecho ciego somos descubiertos
Flotamos bajo el sol comiendo sin
certeza
bebemos invenciones
solapamos a deshora, nos besamos a
destiempo
conversamos ilegalmente
Nos ofrecemos como anécdota
retratando la rutina en campo contrario
radiografía irreverente de un debate
indígena
provocando la sonrisa que traen
los días diferentes
Toda la carrera del rumbo al tiempo
del tiempo que no existe
al rumbo que nos desconoce, elige
¿rumbo o tiempo?
29 may 2013
3 días para el fin del mundo (Noviembre 2012)
Si
el mundo se acabara en tres días, me alegraría. Sería
maravilloooooso! En aquella playa portuguesa en la mañana del año
nuevo pasado, tres amigos descifraban el destino del mundo. Uno, que
si las infinitas conexiones de la red global estaban madurando el
cerebro de la humanidad y lo harían tener por fin conciencia, y esa
era la señal de la salvación. Otro, que Gaia, el organismo viviente
en forma de planeta, del que formamos parte, da muestras de estar
cerca del colapso y el fin está cerca. El tercero, que ambos hechos
habrían hecho recuperar la espiritualidad perdida con el humanismo.
Pero todos eran compatibles. El cuerpo de la humanidad está en su
lecho de muerte y como buen moribundo es consciente de su fin, lo
percibe, está alcanzando la paz necesaria. La lógica paz que solo
viene cuando nada importa, porque ya está todo el pescado vendido.
Cuando solo importa la paz. Imaginad que realmente fuéramos
conscientes, con certeza, de que el mundo se acaba en tres días. No
se vendería un iphone más, ni se discutiría si es mejor messi o
cristiano, si te han rallado el audi, si las infantas han ido al
colegio, ni siquiera si te han echado del trabajo, te ha engañado la
novia o el banco se ha quedado con tu dinero. Si solo murieras tú,
quizá tendríamos la sensación sanamente envidiosa de querer
quedarnos a vivir la vida, a vivirla con nuestra gente, porque la
vida sigue sin ti. O de asegurarnos de que no dejamos cuentas
pendientes con la vida, que dejamos un recuerdo positivo de nuestro
paso por ella. Pero si todo lo que conocemos desaparece dentro de
tres días, si el mundo se extingue, ni siquiera queda eso. Nada más
importa que encontrar la paz, y unir la misma energía con el resto,
con lo que nos rodea, abrazarnos, no decir nada. Por fin la humanidad
encontraría la comunión perfecta, la luz y la paz que solo
encuentra el moribundo, pero con la ventaja de que no deja nada
pendiente, no hay nada por lo que preocuparse. Nada más tendría
sentido. La mayor parte del tiempo de nuestras vidas es morralla. Es
un mero trámite necesario para ir de uno a otro de los momentos que
realmente nos marcan en la vida y que si los juntáramos quizá no
sería más que horas o minutos, como mucho días. Muchos
cambiaríamos varios años de morralla por vivir esos segundos que
siempre están presentes. Pues imaginad 3 días en los que las
energías nos mantuvieran en un estado de éxtasis y de paz, en tener
algo parecido a esos momentos mágicos de la vida concentrados y
compartidos, y que luego todo se acabe. ¿No sería una maravillosa
manera de despedirnos? Mirad, si el mundo está en su lecho de
muerte, si se acaba nuestro ciclo, casi prefiero que sea dentro de
tres días, o al menos en mi tiempo de vida, porque no me lo quiero
perder.
24 may 2013
chamanes del tiempo
La confusa
percepción del hoy
necesita de
chamanes del tiempo
que conecten viejo
mundo y mundo nuevo
precisa de puentes siempre descifrables
con palabras que nunca se perdieron
Chamanes
horizontales que traduzcan
dolor de ave
perdida en el desierto
en canto ártico de focas
del encuentro
Seres comunes como
la muerte
humanos como el
primer llanto
como el ciclo del
agua
inagotables
Muchos murieron
desmembrados
por unir verdades con sus manos
algunos en cortejo con futuros
todos escondidos por
la historia
Pocos saben que su
vida
es más grande que sí mismos
que
la importancia es contraria
al
paso del tiempo
que la eternidad
no entiende de cajones
El chamán del
tiempo vuela
como un asteroide
bajo todas dimensiones las engulle
como
un barco
las hunde en el
origen del silencio
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